Concepción Cabrera de Armida

Semblanza de Vida de Concepción Cabrera de Armida

María de la Concepción Cabrera Arias, nació en San Luis Potosí el 8 de diciembre de 1862. En el bautismo recibió el nombre de María Concepción.  De niña le gustaba enseñar a leer y a catequizar a los más pobres.  Fue una joven alegre,  elegante y bella, asistía a teatros, bailes, reuniones de sociedad y fiestas familiares. Todo el mundo la llamaba “Conchita” pues era una mujer cercana, amable, y de muy buen humor. Uno de sus hijos decía: “Mamá siempre sonreía”.

Contrajo matrimonio con Francisco Armida, de aquella unión nacieron 9 hijos, a quienes les dedicó su vida con alegría y especial atención. El ser esposa y madre no la alejó de la vida espiritual. Un día estando en ejercicios espirituales escuchó, claramente y sin dudarlo, una voz que le decía: Tu misión es salvar almas. Todo su anhelo era pertenecer al Señor.

Su educación escolar fue muy corta, sin embargo, las enseñanzas de sus padres y maestros, le hicieron gran conocedora de la vida. Mujer de gran sabiduría y notable escritora, sus escritos superan las 65,000 páginas. Entre sus escritos, sorprenden 6,227 cartas, y entre ellas 447 dirigidas a sus familiares.

Tras la muerte de su esposo, lejos de quedarse hundida en la depresión sacó adelante los hijos, haciendo todo lo que estaba en sus manos, para poder superar los efectos de la crisis económica en la que se encontraban. Aprendió a confiar en Dios, dejándose hacer y deshacer por el Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de la Santísima Virgen María. Nunca se dejó vencer por el miedo o el desaliento.

Conchita vivió veintidós años de soltera, diecisiete de casada y treinta y seis de viuda. Fueron notables en su vida, la pureza de corazón, el espíritu de sacrificio, la humildad y su gran conocimiento de Dios, a pesar de que apenas recibió la enseñanza elemental.

Es un caso único en la Iglesia Católica, pues a pesar de sus múltiples ocupaciones de madre de familia fue el instrumento para fundar las cinco Obras de la Cruz: el Apostolado de la Cruz, las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, la Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús, la Fraternidad Sacerdotal y los Misioneros del Espíritu Santo.

El carácter propio de estas Obras es la espiritualidad de la Cruz. Obras que intentan difundir en la Iglesia el reinado del Espíritu Santo, que es el reinado del amor expresado en la cruz de nuestro Jesucristo Salvador.

En medio de sus quehaceres como madre de familia, también se daba tiempo para escribir. El conjunto de sus escritos es una obra vastísima. Se entregaron más de doscientos volúmenes para ser examinados en el Proceso de Canonización. Conchita es la mística de la Iglesia que más ha escrito. Su diario espiritual: la «Cuenta de conciencia», se integra por sus sesenta y seis libretas, constituye la obra principal y como la síntesis de todo.

Murió en la ciudad de México el tres de marzo de 1937, dejando fama de santidad en todas partes, según atestiguan las personas que la trataron y en especial los Obispos y sacerdotes.

La Arquidiócesis Primada de México ( Ciudad de México) inició el proceso para la causa de su beatificación el 13 de abril de 1957.

Fue declarada venerable por el Papa Juan Pablo II en 1999.

LA PRIMERA LAICA MEXICANA QUE LLEGA A LOS ALTARES

El 4 de mayo de 2019, fue beatificada en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
Su memoria se celebra el día 3 de Marzo.

Algunos Pensamientos de Conchita

 

  • “Evita el lujo aunque llegues a ser rico; que los pobres sean uno de tus gastos ordinarios, y Dios nunca te faltará”
  • “Cuando se ama de veras, el yo desaparece y muere. El amor es una muerte y una vida: la muerte más completa y la vida más feliz”.
  • “Que el amor a las criaturas nunca te aparte de tu Creador”.
  • “Educa no sólo la inteligencia de tus hijos, sino también su voluntad y sus sentimientos”.
  • A su hija religiosa le escribía: “Valiente y esforzada, y nada de chiquillerías mujeriles; tú no naciste para melindres”.
  • “Si eres esposa del Crucificado, crucifícate”.