Historia

ORÍGENES

El conocer nuestros orígenes contribuye a profundizar nuestra identidad como institución educativa, así como también a reafirmar nuestra convicción de la misión que tenemos como institución educativa, por tanto, se presenta a continuación el contexto geográfico, histórico y social del Colegio Concepción Cabrera.

Datos históricos de la época prehispánica y colonial.

Nuestro Colegio está ubicado geográficamente en lo que fue el Pueblo de San Marcos Mexicaltzingo, en Iztapalapa, que con el tiempo se fue urbanizando hasta constituir actualmente las Colonias Héroes de Churubusco, Mexicaltzingo, Sector Popular, Escuadrón 201 y Granjas Esmeralda.

En la época de la conquista, el Pueblo de Mexicaltzingo separaba el Lago de México del Lago de Xochimilco. A principios del Siglo XVI fue el paso de Hernán Cortés para llegar a Tenochtitlán procedente del Golfo de México. Mexicaltzingo es una voz náhuatl que significa “en el México pequeño”.

En la época de la Colonia el emperador de España, Carlos V, ordenó por cédula real el día 2 de Agosto de 1533 la construcción del templo católico de San Marcos, que actualmente se encuentra en la Av. Ermita Iztapalapa No. 475, en la Alcaldía Iztapalapa. La edificación estuvo a cargo de los frailes franciscanos, el convento construido al lado del Templo fue el tercer convento franciscano de la Nueva España.

Los Misioneros del Espíritu Santo reciben el Templo de San Marcos Mexicaltzingo.

Después de la desamortización de los bienes de la Iglesia, el templo de San Marcos Mexicaltzingo que había sido de los frailes franciscanos, se restituyó al culto, quedando desde el 3 de Diciembre de 1952, bajo la custodia de los sacerdotes Misioneros del Espíritu Santo, quienes iniciaron así su tarea pastoral en este pueblo. Según los testimonios de varios de ellos, el templo se encontraba muy dañado estructuralmente y tuvieron que realizar diversos trabajos para su reconstrucción. Ante la necesidad de atender funcionalmente a la feligresía, se inició la construcción de un nuevo inmueble precisamente enfrente del templo de San Marcos, en lo que hoy es la calle Sur 105 No. 246. Este nuevo templo, más moderno, recibió el nombre de Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, quedando en él la casa de los sacerdotes y las oficinas centrales.

 Gestación y Nacimiento del Colegio Concepción Cabrera de Armida.

  1. Miguel Uribe Santana siendo el párroco en los años sesenta, observo que los jóvenes de las colonias cercanas tenían necesidad de contar con oficios que les permitieran desarrollar una actividad laboral, así tomó la iniciativa de ofrecer “clases cortas” en las que se impartía “corte y confección”, “cultura de belleza” y “secretariado”, en dos aulas adaptadas en un terreno anexo a la Parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación.

Con muy buena respuesta a su iniciativa, en poco tiempo amplio la actividad educativa a la niñez, comprendiendo que era muy importante ofrecer educación con inspiración en los valores humano-cristianos para los niños. Fundó así la escuela primaria a la que le dio el nombre de Concepción Cabrera de Armida, fundadora de su congregación religiosa, madre de 9 hijos y una gran mujer y fundadora de diversas obras católicas.

En el año de 1966, después de varios trabajos de adaptación y construcción de la escuela y organización del personal académico, el P. Miguel Uribe recibió de la Secretaria de Educación Pública, el Acuerdo No. 12108 de fecha 6 de Septiembre de 1966 en el que se otorga la autorización para impartir  Educación Primaria. Por lo tanto, se puede tomar esta fecha como el nacimiento oficial de nuestro Colegio.

NUESTRA INSPIRADORA

Biografía  de Concepción Cabrera

Conchita y nuestro Colegio

Nuestro Colegio lleva el nombre de Concepción Cabrera de Armida inspirándose en los altos valores humanos y cristianos de esta ejemplar mujer, los cuales han sido ampliamente reconocidos.

Conchita nunca fue una profesora de escuela, ni fue titulada en ninguna materia. Sin embargo, su sabiduría se ubica en la línea de la vida, sin saberse maestra de nadie, comunica y transmite sus valores, vivencias y experiencias.

“Los valores humanos y cristianos forjan a los hijos de Dios”.