¿A dónde peregrinamos?
Este 28 de febrero peregrinaremos a la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe, la Casita del Tepeyac, la casa de todos. donde la Virgen de Guadalupe nos muestra su amor.
En 1531, la Santísima Madre se apareció cuatro veces a San Juan Diego, un momento que cambiaría muchas cosas. Pero, ¿Qué le dijo la Virgen María a San Juan Diego?
Durante las apariciones, la Santísima Virgen le dijo lo siguiente a San Juan Diego:
“Hijo mío, te amo. Deseo que sepas quién soy. Yo soy la siempre Virgen María; madre del Dios verdadero que da vida y mantiene su existencia. Él creó todas las cosas. Está en todos los lugares. Él es el Señor del Cielo y la Tierra y deseo una iglesia en este lugar donde su gente pueda experimentar mi compasión. Todos aquellos que sinceramente me pidan ayuda en su trabajo y en sus penas, sabrán que su madre está cerca en este lugar. Aquí veré sus miedos y consolaré a los hombres y estarán en paz.
Ten por seguro que soy la perfecta y eterna Virgen María, Madre del Dios Verdadero. … Aquí mostraré y ofreceré todo mi amor, mi compasión, mi ayuda y protección. Soy tu Madre misericordiosa, la Madre de todos los que me aman, de los que me lloran, de los que confían en mí. Escucharé sus llantos y sus penas … sus necesidades y desgracias. … Escucha y deja que penetre esto en tu corazón. … No temas ninguna enfermedad o aflicción, angustia o dolor. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y protección? ¿No soy yo tu fuente de vida? ¿No estás en los pliegues de mi manto? ¿En el cruce de mis brazos? ¿Hay algo más que necesites?”
Por esto y los acontecimientos que se desarrollaron en ese momento, este se volvió un lugar importante de muchas maneras. Principalmente:
- Lugar donde se goza la presencia de Dios
Ahí se regala amorosamente el amor de Dios, a través de Jesucristo, de la Virgen María, de los Santos y de peregrinos que se hermanan como en una familia. - Lugar histórico
Ahí están grabados los grandes acontecimientos que le dan forma al país. La iconografía popular habla de la conversión y gratitud del peregrino. - Lugar de escucha
La palabra divina en el proceso evangelizador ayuda a entender que María, no sólo es el mensaje revelado, sino que es lo revelado: “Yo soy la Madre del Dios por quien se vive” (Nican Mopohua).
Fuentes: Desde la Fe, EWTN.